Cepillo alisador o plancha: cuál elegir
Guías de Crina · 5 de September de 2026
Los dos alisan con calor, pero no hacen lo mismo ni dan el mismo resultado. Y uno de los dos estropea bastante menos el pelo.
La diferencia real: la presión
La plancha hace dos cosas a la vez: calienta y aprieta. El pelo pasa aplastado entre dos placas, y eso es lo que consigue el liso tabla.
El cepillo alisador solo calienta. Las púas llevan placas cerámicas que calientan mientras peinas, y el pelo se estira por el propio movimiento del cepillado. Sin presión.
De ahí sale todo lo demás.
Cuál estropea menos
El cepillo, por dos motivos. Se usa a menos temperatura y no aprisiona la fibra. Cuando el pelo va aplastado entre dos placas a 220 grados, la humedad que tiene dentro se evapora de golpe y ahí es donde se rompe.
Dicho eso: el cepillo también es calor. No es una alternativa inocua, es una alternativa menos agresiva. Con protector térmico, siempre, en los dos casos.
Qué resultado da cada uno
Plancha: liso tabla, sin volumen, y sirve además para hacer ondas. Preciso y con más control.
Cepillo: liso con movimiento. Quita el encrespado y baja el volumen, pero no lo elimina. Muchas lo prefieren precisamente por eso: parece pelo, no plástico.
Si buscas el efecto peluquería de melena lisa y pesada, es plancha. Si buscas salir de casa con el pelo domado en cinco minutos, es cepillo.
El tiempo, que es lo que decide
Con plancha vas mechón a mechón. En melena media, veinte minutos largos.
Con cepillo pasas como si te peinaras. Cinco a diez minutos. Para el día a día esa diferencia es la que hace que uno acabe en el cajón y el otro se use.
Qué temperatura poner
Menos de la que crees. Nuestro cepillo alisador cerámico llega a 230 °C, pero eso no significa que haya que usarlo ahí.
- Pelo fino o teñido: 170-190 °C.
- Pelo normal: 190-200 °C.
- Pelo grueso, rizado o muy encrespado: de 200 para arriba.
Empieza siempre por la temperatura más baja que te funcione. Si te sirve a 180, no subas.
Errores que se pagan caros
Usarlo con el pelo húmedo. Ni cepillo ni plancha. El agua dentro del pelo hierve y revienta la fibra. Ese "chss" que suena es el pelo rompiéndose.
Pasar varias veces por el mismo mechón. Si no te ha quedado a la primera, sube un poco la temperatura antes que dar cuatro pasadas.
Saltarte el protector térmico. Es lo más barato del proceso y lo que más ahorra.
Y una tercera opción
La de no usar calor. Para ondas hay métodos sin calor que funcionan durmiendo. Y para que el liso te dure más días y tengas que planchar menos veces, un gorro de satén hace más por tu pelo que cualquier aparato.
El mejor alisado sigue siendo el que no haces.